sábado, 25 de enero de 2025

A un año del inicio del legado Pascale

 


El 26 de enero de 2024, recibíamos la infausta y sorpresiva noticia de la muerte de Ricardo Pascale. Para quienes tuvimos el honor de haber compartido distintas instancias con él, nos deja un recuerdo permanente de sabiduría, conocimientos y afecto. Siempre me pareció un renacentista. Su actividad académica, política y cultural me resultaron estimulantes. Cuando pude conocerlo personalmente y empezamos a compartir círculos como la militancia política, el Rotary Club de Montevideo y el Grupo de Amistad Uruguay-Italia, pude agregar a aquella percepción, su calidad humana. Siempre atento, cordial, de buen humor, con comentarios inspiradores y positivos.

A un año de su partida, el recuerdo y la relectura de su última obra que es un alegato para el futuro del Uruguay, es una forma de homenajearlo e insistir para que se siga leyendo y aplicando su consejo.

El Uruguay que nos debemos, describe la necesidad que tiene el país de mejorar sus tasas de crecimiento económico, razón vital para su desarrollo.

Toma como ejemplos comparativos algunos países como Italia, Japón, Finlandia, España, Alemania, quienes a mediados del siglo XX en términos per cápita, tenían un crecimiento económico menor que el uruguayo. Sin embargo, en este siglo XXI la situación es a la inversa.

Pascale describe en esta obra el concepto del síndrome de la trampa del ingreso medio, en la que se encuentra Uruguay. Pone un fuerte énfasis en planificar el futuro, por construir una visión a mediano y largo plazo, de acuerdos amplios que no queden en la coyuntura electoral.

Para ello propone algunos conceptos que no pueden faltar en esa estrategia, la innovación, la productividad, la educación, la capacitación permanente y las instituciones. Siendo las políticas públicas el motor que las impulse, con estímulos y generación de oportunidades. Un Estado facilitador de las iniciativas de desarrollo.

Esos ingredientes son indispensables en su concepción, para aumentar el promedio de crecimiento anual, que ha tenido el país en las últimas décadas.

Reconoce que no es sencillo, pero fiel a su estilo, valora que Uruguay tiene las condiciones para lograrlo, transformando entonces ese desafío en una oportunidad.

Ricardo, el “Tano” Pascale como cariñosamente le llamábamos, nos dejó en pleno desarrollo divulgativo de éste libro, el mismo día que murió tenía una presentación de las tantas que venía realizando. Como si fuese una de las formas que moldeó con sus manos, el círculo de la vida siempre presente, no fue en vano que este legado editorial se lo dedicara a sus abuelos y a sus nietos. Comenzó para todos su legado.

 

El Uruguay que nos debemos. Convergencia y sociedad del conocimiento. Ricardo Pascale, Planeta, Uruguay, 2023. 442 páginas.

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