domingo, 27 de agosto de 2017

Siete de diez países de América del Sur han tenido presidentes, en lo que va del siglo, que no pasaron por las urnas

En la última semana de julio se desarrolló en Montevideo, el 9º Congreso Latinoamericano de Ciencia Política, organizado por la Asociación Latinoamericana de Ciencia Política (ALACIP). La convocatoria llevaba la provocativa pregunta de si las democracias latinoamericanas están en recesión. Tuve la oportunidad de presentar una ponencia a la que titulé “Límites y posibilidades de las democracias latinoamericanas Releyendo Qué esperar de la democracia de Adam Przeworski”. En la misma, pretendo responder la pregunta del congreso, desde algunos indicadores que analiza el mencionado autor. Quisiera reparar en uno de los elementos centrales que maneja el libro: las elecciones libres y limpias. Para que el ideal del autogobierno se dé -dice Przeworski- es necesario que los gobernantes se sometan a las urnas, en elecciones competitivas y abiertas, y entreguen el poder si les toca perder a ellos o a sus partidos. Allí, más que en profundizar la participación, es donde hay que poner todas las energías, arguye. Repasando los países de América del Sur, vemos que en los 17 años que llevamos de este siglo, solamente en tres se dio ese ideal. Ocurrió en Chile, Colombia y Uruguay. En el resto de los países, ha habido en la cabeza del Poder Ejecutivo, ciudadanos que no habían sido electos para ese cargo. Veamos. Argentina tuvo 5 presidentes en 15 días entre diciembre de 2001 y enero de 2002, luego de la renuncia de Fernando De la Rúa, debido a la inestabilidad social y económica que sufría ese país. Néstor Kirchner, en 2003, asumió la presidencia luego que Carlos Menem no se presentara al balotaje que debían disputar. En Brasil el año pasado, Dilma Rousseff tuvo que abandonar la presidencia luego de un juicio político en el Congreso, asumiendo el vicepresidente Michel Temer. En Bolivia, el siglo comenzó con la renuncia del presidente Hugo Banzer Suárez, por motivos de salud, asumiendo el vicepresidente Jorge Quiroga Ramírez, quien terminó el mandato. Aquejado el país por una importante crisis económica y social, y sin contar con apoyo político, el siguiente presidente, Gonzalo Sánchez de Lozada, renunció, asumiendo en su lugar el vicepresidente Carlos Mesa. Éste también renunció en el año 2005, asumiendo la presidencia de la República, Eduardo Rodríguez Veltzé, por entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, ya que los legisladores que debían asumir, por estar en la línea presidencial, también renunciaron a ello. En Ecuador, Gustavo Noboa asumió en 2002, luego de la destitución de Jamil Mahuad. Lucio Gutiérrez fue destituido en 2005, asumiendo Alfredo Palacio. En Paraguay, el siglo comenzó con la renuncia del presidente Raúl Cubas, asumió el presidente del senado, González Macchi, ya que el vicepresidente de la República, Luis María Argaña, fue asesinado. En 2012 el presidente Fernando Lugo, fue destituido por juicio político del Parlamento, asumiendo el vicepresidente Federico Franco. Mientras tanto en Perú, el siglo se inició con el Presidente Alberto Fujimori -quien había ejercido el poder por mandato popular y por autogolpe de Estado- destituido, asumiendo de forma provisoria Valentín Paniagua Corazao. Por su parte Venezuela comenzó este siglo con una reforma Constitucional y celebrando elecciones que ganó Hugo Chávez. En el año 2002, Pedro Carmona tomó el poder mediante golpe de Estado que duró muy poco, asumiendo por unos días, hasta el regreso de Chávez, Diosdado Cabello. En lo que va del siglo, el gobierno ha sido acusado de fraude electoral, lo que ha llevado a la oposición a no presentarse en algunos comicios. En la actualidad -como sabemos- vive una dramática confrontación social. Sin hacer un juicio de valor, si en cada caso, la salida de los presidentes se ajustó a derecho o no, simplemente mirando los datos objetivos, lo que podemos ver, es que venimos teniendo una gran inestabilidad en los poderes Ejecutivos de nuestra América del Sur. Lo cual se agrava por la concentración de poder que los mismos han tenido históricamente. Por supuesto que se está lejos del ideal de autogobierno definido por el politólogo polaco. Y sin dudas es un ingrediente muy potente que contribuye con la recesión de nuestras democracias.

lunes, 20 de marzo de 2017

Usar el cerebro

Conocer el cerebro para vivir mejor




Este libro escrito por el neurocientífico Facundo Manes, en co autoría con Mateo Niro, es un buen acercamiento para quienes, legos de la ciencia neurológica, queremos conocer un poco más sobre el funcionamiento del cerebro.
En un lenguaje sencillo, se comenta la estructura neuronal, las funciones y los peligros que enfrenta esta área fundamental del cuerpo humano. También se brindan una serie de sugerencias para evitar o retrasar ciertas enfermedades como el Alzheimer o el natural envejecimiento cerebral.
En base a ejemplos y a resultados de estudios a lo largo y ancho del planeta, hasta el momento de la edición del libro (2014), se analizan las diferentes características, riesgos y beneficios a los que está sometida nuestra mente.
El libro está estructurado en cuatro capítulos. El primero se dedica a explicar todo lo relativo al funcionamiento del cerebro. Es una especie de profunda introducción para meternos de lleno en el asunto.
El segundo capítulo, está dedicado a la memoria.
El tercero, explica el desempeño del “cerebro social” y del “cerebro emocional”.
Termina, en el cuarto y último capítulo, con un análisis de las ventajas de tener el cerebro “en forma” y sugiere varios métodos para lograrlo.
Es bueno que si usted lector, le interesan estos temas -y debería interesarle para tener cada vez más una mejor calidad de vida- lea este libro.
Algunos apuntes interesantes, que pretenden encender en usted el interés por esta lectura: el deterioro de la memoria se puede evitar o retrasar; lo mismo ocurre con el envejecimiento neuronal y enfermedades asociadas. Y lo mejor de todo, está al alcance de nuestras manos, con hábitos de vida saludable, se puede alcanzar una edad avanzada con una mente sana.

Facundo Manes y Mateo Niro. Usar el cerebro. Conocer el cerebro para vivir mejor. Editorial Planeta, Uruguay, segunda edición, noviembre de 2014, 365 páginas.

domingo, 28 de febrero de 2016

Steve Jobs, Lecciones de liderazgo

Al toparnos con este libro, nos encontramos con un escrito sencillo, breve y ágil. Se trata de unos apuntes que sacó Walter Isaacson, con sus conclusiones sobre el liderazgo de Steve Jobs, a medida que lo iba entrevistando para la realización de su biografía.

Es fácil coincidir con el autor, que Jobs se encuentra entre los más destacados creadores del siglo pasado. La curiosidad que despierta su persona, su forma de crear y de liderar equipos, nos lleva a recorrer estas pocas páginas.

Isaacson plantea una serie de apartados a modo de máximas que se pueden leer en el orden que se presentan o en el orden que lector desee.

El desarrollo de cada sugerencia o lección, es ilustrado con sentencias del propio Jobs.

Una de ellas, por ejemplo, hace referencia a la intuición, decía que “…es algo muy poderoso, en mi opinión más que el intelecto”.

Señala varias actitudes a tener en la dirección de un equipo, resalta la importancia de la concentración y de la empatía.

También el autor concluyó que Jobs era un obsesionado de la perfección.

Algo que puede llevar a creer que era una crítica a Microsoft, creador del producto, es esta frase: “la gente que sabe de qué está hablando no necesita Power Point”.

Para quien lidere lo que sea, o para quien, sin liderar, trabaja en equipo, se trata de una lectura útil. Respecto a los equipos, justamente, se desprende que tener un gran equipo, es una clave muy importante del éxito.

Steve Jobs. Lecciones de liderazgo, Walter Isaacson, Penguin Random House Grupo 
Editorial, S.A., Sello Debate, Argentina 2016, 101 páginas.

jueves, 4 de febrero de 2016

Los enemigos íntimos de la democracia

Este es un libro para quienes están interesados en el estudio de la democracia como régimen político. Lo es para el ciudadano interesado en la realidad del mundo actual. Pero por sobre todo, es un ensayo para quienes ven con preocupación y deben ocuparse - todos los ciudadanos-, en mantener diariamente a la democracia, pues ésta puede tener, como lo demuestra Todorov, dentro de sí misma, el riesgo de destruirse.

Para este filósofo búlgaro, la democracia no tiene un enemigo externo poderoso y desafiante como en el pasado. Sino que, en la actualidad, el propio sistema democrático, genera amenazas, mucho más serias y perjudiciales que los ataques que pueda recibir desde el exterior.

Los excesos en el uso de ciertos elementos del sistema democrático, puede precipitar, en esta visión, su debilitamiento. “El pueblo, la libertad y el progreso son elementos constitutivos de la democracia, pero si uno de ellos rompe su vínculo con los demás, escapa a todo intento de limitación y se erige en principio único, esos elementos se convierten en peligro: populismo, ultraliberalismo y mesianismo, los enemigos íntimos de la democracia” afirmará.

Los griegos, a los cuales Todorov recuerda, ubicaban a la virtud política en el término medio, “la moderación, la templanza”, como opuesto a la “desmesura”.

A lo largo de los amenos capítulos, el autor va desarrollando su trilogía de enemigos internos de la democracia.

Analiza, por ejemplo, los intentos de imponer la democracia a través de la violencia, recordando algunas intervenciones que terminaron en conflagraciones.

Concluye que de ese modo, el ordenamiento jurídico internacional, queda a merced de quien tiene más poderío militar.

Alerta sobre el peligro del ultraliberalismo que reniega de todo control de los poderes públicos.

Hace notar un eslogan de moda que lo califica de “pernicioso”: “hay que ‘gestionar el Estado como una empresa’.” Y agrega: “El objetivo del Estado no es la rentabilidad, sino el bienestar de la población. Esta diferencia en los fines a los que se apunta incluye también a las administraciones y a instituciones como las escuelas y hospitales”.

Recuerda la vieja amenaza que tiene la democracia en los sofistas. Los demagogos que sólo saben hablar bien y ganan el concurso de la mayoría, sin estar preparados para gobernar.

Por último analiza el populismo. Al que le adjudica la creación de un enemigo para responsabilizar de todo lo malo que ocurre.

Para gozar de los beneficios del sistema democrático, deben regularse y limitarse las acciones. No es una contradicción, la Ley debe respetarse y aplicarse. La regulación puede verse como límite, mas es garantía del poder disfrutar de la libertad que brinda el mejor sistema político que el hombre ha ideado hasta el momento. Lo contrario es su enemigo, lo que este libro analiza de forma brillante.


Los enemigos íntimos de la democracia, Tzvetan Todorov, Galaxia Gutenberg, España 2012, 203 páginas.

sábado, 16 de enero de 2016

El corazón americano

El filósofo francés Guy Sorman, se sumerge en esta oportunidad, en el estudio de la sociedad civil estadounidense. Como subtítulo, el libro lleva: Ni el Estado, ni el mercado: la opción filantrópica.

De ese modo, se presenta desde el arranque la tesis de trabajo. Al recorrer sus páginas, se evidencian casos distintos en los cuales la sociedad civil de aquel país, se hace cargo de instituciones o lugares públicos para mejorarlos y hacerlos exitosos.

La donación es muy importante en dinero, pues se requiere de recursos económicos para emprender cualquier proyecto con relativo éxito. Pero también una donación que es más importante que el dinero: el tiempo de las personas. Las horas que se le restan al trabajo, al estudio, al hogar, la familia o la diversión, por ayudar en una escuela de bajos recursos, en un hospital, un geriátrico o para gestionar el Central Park.

Sorman describe que “el 90% de los estadounidenses adultos hacen una donación anual”. Y remata “¡son más los que donan que los que votan!”

Los super ricos -universo investigado en el libro- donan millones de dólares por año. Pero los trabajadores, también donan, sobre todo su tiempo. Según sus estimaciones, esas donaciones representan el 10% de la economía norteamericana y el 10% del empleo.

Realiza una comparación con Europa, en donde evidencia que solamente Gran Bretaña, es quien más se acerca a Estados Unidos en cuanto a donaciones.

En Francia, su país natal, se dona en promedio cuatro veces menos que en Estados Unidos, haciendo el agregado que un francés no dona su tiempo.

La donación no está asociada, solamente, a los beneficios fiscales, muchos de los cuales a veces ni siquiera son importantes. Sino que está impregnada, según esta investigación, en el sistema educativo. Desde la enseñanza primaria, los niños deben realizar tareas de filantropía. Siendo condición para acceder a la universidad, realizar cien horas anuales de voluntariado previo a la obtención del bachillerato.

La investigación también lo llevó a conocer la realidad de algunas religiones. La religión mormona, por ejemplo, es ampliamente descrita en el libro.

Para el autor, el fundamento de la filantropía está en “la creencia en el progreso infinito”.

Sorman confirma a lo largo del libro, que algunos de los hallazgos de Alexis De Tocqueville perduran hasta hoy.

El Estado no interviene en la actividad de la sociedad civil. Esa es una de las principales diferencias que encuentra con Francia, donde el Estado subsidia las actividades de esas organizaciones y las “domina”.

Sorman critica la filantropía espectáculo, poniendo al frente de la misma a Bill Gates y su esposa Melinda.

También analiza el rol de las empresas bajo la Responsabilidad Social Empresarial y las consecuencias de los planes sociales públicos ilimitados.

Al final, el autor esboza una especie de esperanza basada en la filantropía. Está en el lector, coincidir o no con el autor.

El corazón americano de Guy Sorman. Sello Debate, Random House Mondadori, 2014, 302 páginas.


lunes, 4 de enero de 2016

Retratos desde la memoria

El expresidente uruguayo, Julio María Sanguinetti, nos presenta una serie de semblanzas de personajes con los que tuvo relacionamiento y que marcaron hechos destacados desde el rol que ocuparon. Los hay uruguayos como los ex presidentes Luis Batlle Berres y Jorge Pacheco Areco; como Wilson Ferreira Aldunate, Líber Seregni, Adela Reta, Enrique Tarigo, Luis Hierro Gambardella y Hugo Batalla. Pero no sólo de la política, también figuras destacadas de la cultura, como China Zorrilla, Juan Carlos Onetti, Alfredo Testoni y José Cúneo; y del derecho como Justino Jiménez de Aréchaga. 

Pero también protagonistas internacionales, tales como Deng Xiaoping, Raúl Alfonsín, Francois Mitterrand, Giulio Andreotti, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Octavio Paz, Raymond Aron y Juan Pablo II.

Todos tienen, además, el denominador común de haber fallecido.

De muchos de ellos, el autor fue amigo personal. Con otros, tuvo encuentros ocasionales, protocolares e institucionales.

Es un regalo que Sanguinetti se hace a sus 8 décadas de vida próximas a cumplir. Y regalo que nos hace a los lectores.

En cada retrato, el expresidente perfila una faceta poco conocida de sus interlocutores.

Repasando cada una de las anécdotas, se puede apreciar el rol protagónico que ha tenido Marta Canessa, esposa de Sanguinetti, no solamente -como es obvio- en su vida, sino también en cultivar las relaciones personales con varios de los personajes recordados y sus familias.

Recorrer estas líneas, permite acceder al mundo exclusivo de las relaciones personales y de los detalles del mano a mano que no salen en la prensa.

Conocer gestos, estilos y características que no han sido públicas, de personalidades reconocidas.

Luego de cada retrato, se publican unas breves líneas biográficas del homenajeado.

El texto ameno, es acompañado por una serie de fotos que inmortalizaron momentos del autor con los retratados.

Los lectores debemos agradecer a figuras como Sanguinetti, que cuentan en su bagaje cultural el intercambio con personas de trascendencia, que nos brinden estos recuerdos al alcance de todos.


Retratos desde la memoria de Julio María Sanguinetti. Sello Debate, Penguin Random House Grupo Editorial, 2015, 196 páginas.

martes, 15 de diciembre de 2015

La terrible presión de la nada

Los cuentos que Jaime Clara nos propone en este libro, nos llevan a las situaciones más sencillas de la vida. Y nos demuestra -o nos recuerda- como dentro de la sencillez, se esconden valores, sentimientos, tragedias, miedos, amor, muerte, euforia, celos, pérdidas, encuentros y reencuentros, soledad.

Se puede visitar como el lector quiera, de principio a fin, o seleccionando cuentos al azar, dándole el orden que se desee. La individualidad de cada historia, nos habilita a ello.

Algunas de las situaciones que narra, le resultarán al lector muy cercanas y hasta propias. Son imágenes de una vida común que nos invade en cualquier instante.

En Vida y muerte de un florero, cuento que abre el libro, nos revela un drama familiar con un giro inesperado.

En Segundo piso ascensor, se refleja un flagelo diario, la inseguridad. 

El velorio, nos retrotrae a los grupos escolares de Cruz Roja y su desenlace nos enfrenta a lo más trágico, la muerte de un niño.

Viejas compañeras de liceo se reencuentran en Entre Amigas. El paso de los años no borró ciertas facetas adolescentes y viejos rencores se vuelven a hacer presentes.

En La guitarra, sentimos como propia la pérdida de un objeto con alto valor emotivo.

Días agitados por el resto de sus días, nos enfrenta a una situación dramática, de una enfermedad que puede aparecer en cualquier momento y que desencadena más limitaciones de las que se pueden ver a simple vista: el mal de Parkinson.

Éstos, y otros cuentos, son los que Clara va desparramando sobre el libro y van atrapando al lector.

Pasar de uno a otro totalmente distinto, tiene ese desafío de saber en qué terminará, cuál será su desenlace.

Una buena lectura para reparar en las simples cosas, llenas de contenido, en donde la nada hace sentir una terrible presión.

La terrible presión de la nada. Cuentos de Jaime Clara. Editorial Seix Barral, Biblioteca Breve, 2015, 181 páginas.

lunes, 30 de noviembre de 2015

La sociedad de la decepción

Entrevistado por Bertrand Richard, Gilles Lipovetsky, describe en este libro a la sociedad contemporánea, a la que denomina como hipermoderna. En ella, se promete la felicidad, como si encontrarla fuera tarea sencilla. Y como no se la encuentra, con lo que se topa el individuo es con la frustración. La que lo lleva a la decepción.

Sin embargo aclara que con su “idea de sociedad de la decepción” no sugiere “una época de desmoralización infinita”.

Señala que antes, las sociedades tenían en la religión la forma de contrarrestar la decepción. En la actualidad, lo que tienen es el consumo.

Y denuncia como centro de la decepción, a una institución que debería ser lo contrario: la escuela.

Se necesita igualdad de oportunidades para superar la decepción. Y la escuela de hoy -insiste- aleja, en lugar de garantizar ese futuro.

Individuos decepcionados con la escuela, presas del consumo y distanciados de la política. Y mucho más de los partidos políticos.

El votante es un especulador que define su decisión a último minuto.

Para Lipovetsky hay cuatro factores que contribuyen al abismo entre votantes y partidos: 1) Fenómeno de la descreencia utópica. 2) El sistema de los DDHH. 3) El nuevo contexto mundial. 4) Los mensajes políticos.

Esto hace que el individuo se desilusione de la cuestión política.

En cambio advierte que a la democracia se la valora, tímidamente, pero se la valora.

Ya no se siente como valor colectivo, el pelear por cambiar la realidad. No. La motivación vivencial, va por el lado de vivir bien, de ganar dinero, de gozar lo mejor posible.

Y se exige -cada vez más- que la política brinde los resultados esperados. Buena salud, buena educación, buena cobertura social, eficaz cuidado del medio ambiente. Pero no se va a la política a intentar mejorar la sociedad. Se piden rendiciones de cuentas y resultados, pero de afuera.

Le dedica algunas frases a “la tiranía de las minorías activistas”.

Para mostrar un poco de luz al final del túnel, apela a las instituciones: el Estado, la familia, la escuela.

Para coincidir o para discrepar, para formarse una opinión, siempre es bueno leer a Lipovetsky. Y puntualmente, es un sano ejercicio reparar en estas líneas que recomiendo.

La sociedad de la decepción, Gilles Lipovetsky, Entrevista con Bertrand Richard, Anagrama, Barcelona 2008, 127 páginas.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Sumisión

En esta novela ambientada en 2022, Michel Houellebecq, pone el dedo en el ventilador. En ese año, las elecciones francesas, se dirimen entre dos movimientos particulares. Por un lado la extrema derecha y por otro, el movimiento musulmán.

La sociedad va tomando, cada vez más, aspectos propios de las formas de vida islámica.

En ese contexto, Francois, un taciturno profesor universitario, le va perdiendo sentido a su vida y los acontecimientos lo van colocando en una compleja disyuntiva.

La disyuntiva también la tienen los sectores políticos, que deben optar por uno de los dos grupos, que definirán en el balotaje quién gobernará.

 Entre el extremismo y el movimiento islámico, esa es la cuestión.

Ante la inminencia del triunfo de éstos últimos, la población judía se comienza a trasladar a Israel. Seguramente donde más se nota el avance de la cultura islámica, es en relación a la mujer. Su atuendo, su nuevo rol, la poligamia, su sumisión.

Sin embargo, ¿solamente la mujer es la sometida?

Nuestro profesor, carente de lazos familiares, refugiado en el sexo ocasional y adquirido, se resiste al cambio cultural. Pero las pulsiones freudianas se harán presentes.

Las ganas de someterse, son algo así como abdicar de la libertad, para tener una vida placentera y sin contratiempos. Un nuevo individuo en una especie de Estado hobbesiano. Un mantenerse en la edad media, sin reparar en Fromm y su miedo a la libertad.

Mohammed Ben Abbes, el líder de la fracción islámica, triunfa. Y con él se profundizan los cambios, ahora desde el plano institucional.

La famosa universidad de la Sorbona, a la que está vinculado Francois, hasta cambia su nombre. Y adentro, cambian muchas cosas más.

Para los miembros de la religión que ahora está en el poder, los beneficios crecen. Los sueldos son más importantes para ellos, que para los que no se han convertido aún. A pesar que cumplan la misma función.

El protagonista se especializó en Joris-Karl Huysmans, sobre él imparte sus clases y su vida parece estar ligada al destino de su escritor preferido.

La novela plantea una realidad sumamente actual. A tal punto que fue publicada -por una fatal casualidad- el mismo día que ocurrió el atentado contra los periodistas de Charlie Hebdo.

Houellebecq, acusado de muchas cosas, genera reacciones, positivas y negativas. Pero por supuesto, no pasa desapercibido.

Lo que estamos viendo en la Europa de hoy, hace que este libro no sea para nada futurista y que el 2022 esté más cerca todavía.

Sumisión de Michel Houellebecq. Editorial Anagrama, 2015, 281 páginas.

lunes, 2 de noviembre de 2015

¡Tiren Cobardes!

¿Estuvo Uruguay implicado en la Segunda Guerra Mundial? ¿Hubo objetivos uruguayos que sufrieron ataques? Sí. En uno de los ataques fallecieron varios marinos. Y en el segundo un compatriota fue secuestrado por los nazis y llevado a un campo de concentración. 

Revelaciones como éstas, nos acerca Sebastián Panzl, en su primer libro, ¡Tiren Cobardes! Uruguayos en la segunda guerra mundial.

De lectura amena, y escritura bien ordenada -propia de un buen periodista-, la obra repasa los acontecimientos que padecieron dos grupos de uruguayos en pleno conflicto mundial.

El primero, estaba constituido por los marinos que se embarcaron en el Montevideo. Un buque que llevaba mercaderías a Estados Unidos.

La narración sobre el ataque sufrido y sus consecuencias, hace fácil al lector, imaginarse aquel infierno en plenas aguas caribeñas.  Las bajas, el dolor de la familia y la indignación de todo un país, también pueden constatarse siguiendo sus páginas.

El segundo grupo, el del Maldonado, que también transportaba mercaderías a la potencia del norte, tuvo mejor suerte. Si bien la tripulación debió sortear las bravas aguas internacionales en las pequeñas embarcaciones de salvataje, pudieron autoevacuarse previo a la destrucción del Maldonado. Pero su capitán, Mario Giambruno, fue secuestrado y llevado a un campo de concentración por los nazis. 

La investigación de Panzl conecta además, los orígenes del Montevideo y del Maldonado, con el final que tuvieron. Recorre las tensiones en el gobierno de la época y el rol de la oposición en el asunto. Un gobierno colorado proclive a romper con las potencias del Eje y acercarse más a los Aliados, y una oposición, conducida mayoritariamente por Luis Alberto de Herrera, parada en la no intervención en el conflicto. Se presenta, a su vez, un papel fundamental protagonizado por el canciller Alberto Guani.

Como antecedente a los hundimientos que son el corazón del libro, el autor comenta lo que había sucedido con el acorzado de bolsillo Graf Spee en aguas uruguayas.

Panzl, además, conversó con Washington Reyes Paredes, sobreviviente del Maldonado, cuya historia tiene que ver con la guerra, lógicamente, pero también con el amor.

El libro rescata una parte poco difundida de nuestra historia, muy bien contada.

¿Cuáles fueron los orígenes de las embarcaciones que pueden estar relacionados con su destino final? ¿Qué ocurrió con Giambruno? ¿Cuál es la historia de amor de Reyes Paredes? 

¿Cómo se dieron las discusiones políticas sobre la neutralidad o no en el conflicto?

Todas esas preguntas se las podrá responder, leyendo este muy buen libro.

¡Tiren Cobardes! Uruguayos en la segunda guerra mundial de Sebastián Panzl. Editorial Planeta, 2015, 229 páginas.